5 aciertos que hacen de La casa de papel un éxito instantáneo

5 aciertos que hacen de La casa de papel un éxito instantáneo

Creada originalmente para la cadena española Antena 3, La casa de papel se estrenó en mayo de 2017 en España y luego Netflix compró los derechos para distribuirla en el resto del mundo. En cuestión de semanas, se convirtió en la serie en habla no inglesa más popular de la plataforma de streaming.

Yo llegué tarde a la fiesta. Todo el mundo me preguntaba si ya la había visto. Mis compañeros de trabajo, mis amigos, mis primos, mi hermana y hasta mi papá me tenían seco hablándome de La casa de papel. Tanto así que le cogí fastidio sin haberla visto. Pero al iniciar este blog decidí verla para poder emitir una opinión informada y entender por qué tanto alboroto.

Pues bien, aquí está. Esta publicación no tiene spoilers. Bueno, tal vez algunos de poca importancia para la trama central.

1. Es una historia familiar

Cuando digo familiar, me refiero a que ya la hemos visto antes, sigue una fórmula que ya ha funcionado mil veces en Hollywood: un grupo de delincuentes con habilidades y personalidades diversas unen fuerzas para planear y ejecutar el robo del siglo.

Si les suena familiar esa descripción es porque es la premisa de todas las películas del subgénero “caper” o “heist”, como Ocean’s Eleven (La gran estafa), The Italian Job (La estafa maestra), Man On A Ledge (Al borde del abismo), Fast Five (Rápidos y furiosos: 5in control) e incluso Inception (El origen).

Está claro que el creador de la serie, Álex Pina, ha visto todas las películas habidas y por haber en este subgénero, y con esta serie le hace una especie de homenaje en el que logra captar la intriga que lo hace tan popular.

2. Los personajes tienen carisma

La ventaja de crear una historia con un reparto coral es que la audiencia tiene muchas opciones para identificarse con los personajes. Cada uno de los protagonistas representa una cualidad que atrae y, en cuestión de minutos después de iniciar el primer capítulo, uno se empieza a encariñar con unos más que con otros.

En mi caso, cuando llegué al capítulo 5 ya me había dejado seducir por la buena onda de Nairobi, quien es mi personaje favorito. Es una mujer demoledora, sin pelos en la lengua, con dotes de líder y una historia personal trágica que genera empatía inmediata, porque revela que sus motivaciones para delinquir tienen un trasfondo loable.

La astucia es otra cualidad que seduce, así sea utilizada para bien o para mal. Por eso el profesor es tan popular, porque es inteligente, recursivo y siempre comprometido con la causa.

Desde el principio, uno quiere que estos delincuentes se salgan con la suya. Si uno no le hace barra al protagonista, para qué seguir viendo la serie.

3. Ante todo, el ritmo

Mantener a la audiencia cautiva durante 22 capítulos no es fácil y menos cuando toda la historia gira alrededor de un robo que en términos realistas no debería durar más de un par de horas.

Uno de los principales aciertos de La casa de papel es que logra mantener nuestra atención con giros narrativos que, si bien a veces se pasan de absurdos, siempre son entretenidos. Uno de mis favoritos es cuando el profesor se hace pasar por mendigo para que no lo reconozca la policía.

También es importante que el plan de los protagonistas sufra reveses y que haya conflictos internos entre ellos. De lo contrario, sería una historia plana y aburrida.

4. No se toma las cosas tan a pecho

Un secuestro masivo en la vida real es una situación trágica y nada jovial. Lo bueno de la ficción es que todo se vale y, en este caso, la pizca de humor que le inyectan personajes como Helsinki, Denver y hasta el mismo Berlín, hace que el tono de la serie se aliviane un poco y nos da un respiro de tanta tensión.

Ver a la inspectora Raquel Murillo, quien está al comando de la operación policial, coquetear con el profesor sin saber que es el líder de los ladrones, es una ironía que raya con lo ridículo, pero le pone picante a esta tragicomedia.

También me gusta que la serie se aleja de moralejas. De hecho, ni siquiera me queda claro de qué se trata toda esta historia en el fondo. ¿Es una oda a la amistad y al trabajo en equipo? ¿Es una crítica social sobre la desigualdad económica? ¿O, tal vez, una burla a la ineptitud de las autoridades? No sé ni me importa.

5. Es fácil de digerir

Este último punto es más bien una conclusión de todos los anteriores. El éxito de La casa de papel radica en que es fresca, dinámica y disfrutable, pero no le exige demasiado al intelecto. Y eso no está mal.

Esta serie será recordada por su impacto en la cultura popular. Seguramente más de uno ya está preparando su enterizo rojo y su máscara de Dalí para Halloween.

Sin embargo, no es un hito en la historia de la ficción audiovisual, solamente un buen producto de consumo, sin más pretensiones que cumplir una función sencilla e importante: entretener.

¿Ustedes qué opinan? ¿Qué fue lo que más les gustó de La casa de papel?

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Jazid Contreras

Tengo los ojos cuadrados de ver televisión desde que tengo uso de razón. Periodista, pacifista, entusiasta de la tecnología y, sobre todo, ávido consumidor de historias. jazid@outlook.com