Por estas 5 razones El cuento de la criada es la mejor serie de la TV

Por estas 5 razones El cuento de la criada es la mejor serie de la TV

La serie The Handmaid’s Tale (El cuento de la criada) ha ganado todos los premios importantes de la industria de la TV durante el último año. La plataforma Hulu ha producido 2 temporadas en y ya confirmó que habrá una tercera.

Sin embargo, esta serie no es muy conocida por fuera de su país de origen básicamente porque no está en Netflix, y nunca va a estar porque le pertenece a dicha plataforma rival que no está disponible en estas latitudes.

En América Latina, los derechos de retransmisión los tiene el canal de cable Paramount Channel, que la emite los domingos en la noche.

El cuento de la criada es considerada por muchos críticos la mejor serie de ficción que se emite actualmente en televisión. Sin duda, una de mis favoritas. A continuación explico por qué.

5. No está lejos de la realidad

Escena de El cuento de la criada

En la serie, Estados Unidos ya no existe. El gobierno fue derrocado y ahora el país se llama Gilead, una dictadura religiosa basada en una interpretación ultraconservadora de la Biblia que despoja a la mujer de derechos tan básicos como el de tener nombre propio.

Suena extremo, pero no está muy lejos de realidades como las de Arabia Saudita, Irán y Afganistán bajo el régimen talibán.

La protagonista se llama Offred, traducido Defred. A cada criada se le asigna un patronímico derivado del nombre de su patrón, o sea, ella es la criada “De Fred”.

Ella es una de las pocas mujeres fértiles que quedan en el país y por eso es obligada a ser criada, su única función es dejarse embarazar por su patrón, el comandante Fred Waterford, quien es un militar de alto rango.

Cada mes, Offred es penetrada por él en presencia de su esposa, el chofer y la sirvienta, en una “ceremonia” que es básicamente violación institucionalizada.

4. Es una joya visual

En términos estéticos, esta serie es tan preciosa como The Crown o Westworld. Se nota el alto presupuesto en el vestuario, la escenografía y la iluminación. Todo está calculado a la perfección.

No se puede negar que visualmente saca mucha inspiración de las películas de Stanley Kubrick. Eso se nota en las composiciones simétricas y en el uso del color rojo.

Por ejemplo, hay una escena que recuerda al ascensor sangriento de la película The Shining (El resplandor), pero en este caso es un río de sangre que baja por unas escaleras.

El diseño de arte es impecable y alude a una sociedad aparentemente perfecta, pero tétrica.

Me llaman la atención los detalles estéticos que enfatizan la situación de Offred. Hay muchos planos cerrados de su cara, el mundo a su alrededor se ve desenfocado, lo cual representa la opresión que sufre una mujer a la que no la dejan hablar libremente, ni leer, ni mirar a los ojos a otra persona.

Esa miopía recreada por la cámara se convierte en una prisión que llega a ser incómoda para la audiencia. Me pareció brillante.

3. Va más allá del libro y lo hace bien

Esta serie está basada en el libro homónimo de la escritora canadiense Margaret Atwood, recomendadísimo para quienes han visto la serie, o no, y les llama la atención entender mejor el mundo en el que se desarrolla la historia.

Lo mejor es que la serie va más allá, expande el universo creado por Atwood sin perder la esencia de la obra original.

Atwood escribió esta historia en 1984, lo cual resulta irónico porque una de sus principales inspiraciones fue la novela 1984, de George Orwell, que también describe una sociedad oprimida por un gobierno totalitario. Ella quería plasmar un contexto similar, pero desde una perspectiva femenina.

También resulta interesante que la autora vivía en Berlín occidental mientras escribía el libro, en plena guerra fría, rodeada por un muro detrás del cual existía una sociedad sin libertad de expresión.

Este tipo de historias no cabe en la categoría de ciencia ficción ni de distopia. La misma Atwood lo denomina ficción especulativa, porque narra historias en escenario plausibles en futuros cercanos. Similar a Black Mirror.

2. No hay personajes unidimensionales

El cuento de la criada no es una historia en blanco y negro. Ni los villanos no son 100% malos, ni los héroes son 100% buenos. Son seres humanos con matices, algunos presos en el rol que se les ha impuesto.

Para la muestra un botón llamado tía Lydia. Ella es una especie de guardia que entrena y disciplina a las criadas. Su devoción a la causa de Gilead la lleva a cometer atrocidades contra ellas, pese a que las ve como sus hijas adoptivas. Para ella la coherencia es prioridad y su religión justifica todo.

Lo mismo pasa con Serena Joy, la esposa del comandante Fred. Por lo que pudimos ver en la primera temporada, solía ser activista, tenía una voz en la sociedad, pero ella misma ayudó a instaurar el régimen de Gilead y ahora sufre las consecuencias. Su rol es ser sumisa, obedecer y callar, siempre a la sombra de su marido.

Desde que Offred llega a la casa de los Waterford, Serena es hostil y desconfiada. Lo primero que le dice es que no se enamore del comandante. Es como si la estructura social de Gilead estuviese diseñada para eliminar cualquier tipo de solidaridad entre las mujeres.

Lo más interesante es que, a diferencia del libro, en la serie Serena Joy y Offred son de la misma edad, lo cual lo pone a uno a pensar que si estuvieran en otra situación probablemente serían amigas.

1. Elisabeth Moss

Le dicen la reina del Peak TV, un término muy interesante. Se refiere a esta época dorada de las series de ficción. Compañías como HBO, Prime Video y Netflix están invirtiendo en buenas historias, lo cual pasa cada vez menos en la industria del cine comercial que rara vez se sale de las fórmulas rentables.

Desde su adolescencia, Moss ha tenido una carrera brillante y consistente, ha protagonizado las mejores series. Fue parte del elenco de The West Wing, luego interpretó a la memorable Peggy Olsen en Mad Men, después la sacó del estadio con Top of the Lake y ahora protagoniza y produce The Handmaid’s Tale.

Ella aparece en cámara prácticamente todo el tiempo. Debe ser una maratón para ella grabar cada capítulo. La intensidad de sus ojos siempre refleja la tristeza de Offred, pero también la rabia y la motivación para rebelarse contra el sistema. Es apenas obvio que se merece todos los premios que ha ganado.

¿Qué opinan? ¿Ya la vieron? ¿Cuál es su serie favorita actualmente?

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Jazid Contreras

Tengo los ojos cuadrados de ver televisión desde que tengo uso de razón. Periodista, pacifista, entusiasta de la tecnología y, sobre todo, ávido consumidor de historias. jazid@outlook.com