Sex Education y el nuevo auge de las series adolescentes

Sex Education y el nuevo auge de las series adolescentes

Hay un nuevo auge de series adolescentes en la televisión y Netflix es el principal responsable.

Sex Education, que debutó el 11 de enero en la omnipresente plataforma de streaming, no solo es una de sus mejores producciones originales, sino un clásico instantáneo que combina los rasgos ya conocidos de este tipo de series y películas, con un toque actual y refrescante que la hace disfrutable para cualquier generación.

¿De qué se trata?

Asa Butterfield, conocido por haber protagonizado las películas Hugo y Ender’s Game, interpreta a Otis, el protagonista, un adolescente tímido y tierno con un bloqueo psico-sexual que entra en conflicto con sus hormonas.

Su madre Jean (Gillian Anderson) es una terapeuta sexual y su mejor amigo Eric (Ncuti Gatwa) es abiertamente gay y fabuloso a pesar del matoneo que sufre en el colegio

Otis se siente atraído por Maeve (Emma Mackey), una rebelde (aparentemente) sin causa que ve en él una oportunidad de negocio: cobrar por sesiones de educación sexual a los estudiantes del colegio.

¿Por qué hay que verla?

Esta serie habla de sexo en la adolescencia con franqueza y sin tapujos. Similar Big Mouth, Sex Education deja a un lado los moralismos tradicionales y propone un actitud positiva ante la sexualidad, uno de los rasgos más interesantes de la generación Z.

Además, es imposible no amar la estética ochentera de esta serie. Si bien la historia se desarrolla en la actualidad, toda la ambientación, desde la ropa hasta los automóviles, parecen salidos de una película de John Hughes, pero con más tecnología y menos homofobia. Bueno, solo un poquito menos.

La serie está llena de guiños a todas las películas adolescentes clásicas, desde Clueless hasta Mean Girls y 10 Things I Hate About You.

Pese a haber nacido después del año 2000, estos personajes tienen ropa, peinados y hasta gustos musicales anacrónicos. Otis, por ejemplo, es fan de Joy Division y The Cure, un evidente capricho de los guionistas, quienes tomaron como inspiración su propia adolescencia.

Sex Education se suma al creciente número de series juveniles fuertemente influenciadas por la nostalgia de fines del siglo XX, una época más sencilla que ahora parece lejana y entrañable.

Netflix ha sabido capitalizar esa nostalgia con series como Stranger Things y Everything Sucks. Otro ejemplo es El mundo oculto de Sabrina que está ambientada en una época no determinada, pero tiene una estética propia de los años sesenta.

Pero más allá de la dirección de arte, más allá de los vestuarios y un reparto formidable, el éxito de Sex Education radica en que es una serie con mucho corazón.

Al principio te mata de risa con situaciones sexuales vergonzosas y personajes extravagantes, pero cada capítulo tiene una forma casi engañosa de colarse en tus emociones y mostrarte la esencia de estos personajes que están viviendo una de las etapas más fascinantes de la vida.

¿Ya vieron Sex Eduaction? ¿Cómo les pareció?

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Jazid Contreras

Tengo los ojos cuadrados de ver televisión desde que tengo uso de razón. Periodista, pacifista, entusiasta de la tecnología y, sobre todo, ávido consumidor de historias. jazid@outlook.com

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