The Deuce, una serie sobre sexo, dinero y ambición

The Deuce, una serie sobre sexo, dinero y ambición

Como dijo Frank Underwood, todo se trata de sexo, excepto el sexo. El sexo se trata de poder. Y si de algo se trata The Deuce es la acumulación de poder, representado en el dinero, a través del sexo.

Dónde verla: HBO Go 🔗

Ambientada en Nueva York en 1971, The Deuce se siente casi como una continuación de la línea temporal de Mad Men, pero enfocada en el otro extremo de la sociedad, la gente marginada.

Prostitutas, proxenetas, gays, mafiosos e inmigrantes y los policías de turno, todos convergen en la calle 42 de Manhattan, donde queda Time Square, que en los setentas era un distrito rojo.

Pese a tratar temas oscuros, esta serie tiene un tono sorpresivamente optimista. Estos personajes lo han visto todo en sus vidas, nada les sorprende, y eso genera tolerancia y solidaridad.

La explotación de las mujeres, quienes prácticamente no tienen voz ni voto sobre sus propios cuerpos, es uno de los temas centrales de la serie. Pero, en su núcleo, es una histora sobre el espíritu capitalista americano en su más pura expresión.

La serie presenta un amplio y diverso ensamble de personajes, cuyas historias se entrelazan en este submundo. La ambientación de la época es impresionante.

James Franco es la estrella principal, pero la serie no gira alrededor de él, lo cual está muy bien porque cada personaje tiene la oportunidad de brillar con luz propia.

La historia de Candy (Maggie Gyllenhaal), una prostituta que aspira a dejar su oficio para convertirse en directora de cine porno, es quizás la historia más cautivante y satisfactoria.

En los primeros capítulos cuesta trabajo engancharse por la falta de una trama clara, pero sumergirse en esta atmósfera justifica la espera.

Jazid Contreras

Tengo los ojos cuadrados de ver televisión desde que tengo uso de razón. Periodista, pacifista, entusiasta de la tecnología y, sobre todo, ávido consumidor de historias. jazid@outlook.com