Westworld es la serie de la que todo el mundo debería estar hablando

Westworld es la serie de la que todo el mundo debería estar hablando

En su segunda temporada, Westworld finalmente explotó todo ese potencial que sus seguidores sabíamos que tenía, pero que el público general todavía no ha descubierto.

Dónde verla: HBO Go 🔗

Esta serie es la principal apuesta de HBO actualmente, ya que su producto más rentable Game Of Thrones está a punto de llegar a su fin.

Pero Westworld no ha alcanzado ni la mitad de la popularidad e impacto cultural de Juego de tronos, lo cual es una injusticia. Esta serie merece más atención y premios. ¿Por qué? Permítanme explicar mis razones.

Para empezar, es un espectáculo bombástico de acción y misterio que combina elementos de la ciencia ficción y el género western. En cada episodio, la serie formula muchas preguntas y entrega pocas respuestas. Los entendidos le llaman a este género narrativo “thriller cerebral”.

La historia gira alrededor de un inquietante avance científico convertido en parque temático donde algo sale mal y todo se va al carajo. La misma premisa de Jurassic Park, lo cual no sorprende porque ambas producciones están basadas en la obra del escritor estadounidense Michael Crichton.

HBO adaptó (o mejor, reinterpretó) la película homónima de 1973, que fue escrita y dirigida por Chrichton, conocido como uno de los principales exponentes del techno-thriller o techno-suspense, un subgénero que utiliza tecnologías e ideas científicas para construir conflictos que suelen poner a los seres humanos en una lucha por su propia supervivencia.

Los fans de Lost deberían sentirse como en casa al ver esta serie. No me extrañaría que Lisa Joy y su esposo Jonathan Nolan (hermano de Christopher, conocido director de cine) les hayan vendido Westworld a los ejecutivos de HBO como un híbrido entre Lost e Inception, pero con robots.

¿De qué se trata?

Esta sección no contiene spoilers importantes, pero sí descripciones generales de los personajes y la historia.

En un futuro no muy lejano, Westworld es un parque temático ambientado en el viejo oeste en el que los anfitriones son androides tan perfectos que es difícil distinguirlos de los humanos. Una falla en el software de los robots hace que empiecen a tomar conciencia de sí mismos y se salgan de los bucles que comportamiento para los que habían sido programados.

Robert Ford (interpretado magistralmente por Sir Anthony Hopkins) es el creador de la inteligencia artificial de los androides. Él y su socio Arnold le vendieron la tecnología a Delos, una millonaria corporación capaz de financiar la ejecución del proyecto a una escala colosal.

Cuando Westworld abre al público, Ford mantiene el título de director narrativo del parque, se ve a sí mismo como el maestro titiritero de este gran expertimento, tiene un ego enorme y siempre está recitando sermones filosóficos con ínfulas de deidad, mientras desarrolla proyectos a espaldas de Delos, que lo ve como una piedra en el zapato.

Dolores (Evan Rachel Wood) es el primer androide desarrollado por Ford y Arnold, es dulce e ingenua hija de un ranchero, pero en realidad oculta un lado oscuro o, más exactamente, una personalidad alterna. Su historia dentro del parque está íntimamente ligada a un vaquero de buen corazón llamado Teddy (James Marsden).

Bernard (Jeffrey Wright) es el jefe de programación, la mano derecha de Ford. Su trabajo es investigar qué es lo que está pasando con los anfitriones, diagnosticar la magnitud de la falla en el software y tratar de encontrar una solución. Sin embargo, su sensibilidad innata lo hace proclive a ser manipulado.

El hombre de negro (Ed Harris) es un huésped (como se denominan los humanos que visitan el parque) obsesionado con el “laberinto”, que no es un lugar físico, sino una metáfora que es el tema central de la primera temporada y se refiere al proceso que experimentan los anfitriones cuando toman conciencia propia y empiezan a evolucionar como seres con libre albedrío, por fuera de su programación.

Por otro lado está Maeve (Thandie Newton), la madame del burdel La Mariposa. En la primera temporada, Maeve experimenta sensaciones extrañas que la hacen cuestionar la naturaleza de su propia existencia. También se siente atormentada por recuerdos de una vida alterna en la que tenía una hija, pero no entiende muy bien por qué.

Maeve se convierte en uno de los personajes más interesantes de la serie y a través de su arco narrativo, la audiencia conoce cómo funciona Westworld por dentro. Su viaje al centro del laberinto la lleva a intentar huir de Westworld, pero finalmente decide quedarse para encontrar a su hija.

El laberinto fue el tema central de la primera temporada. En la segunda, la historia gira en torno al valle lejano, un lugar donde supuestamente que algunos anfitriones creen es una puerta hacia su libertad.

¿Por qué hay que verla?

Modo análisis

Lo mejor de Westworld es la evolución de sus personajes, en especial los 3 principales: Dolores, Maeve y Bernard.

La toma de conciencia de los androides genera una cantidad de cuestionamientos éticos sobre la inteligencia artificial que en un futuro cercano tendremos que afrontar. Si los robots pueden sentir y recordar, ¿quién protege sus derechos? ¿Deberían tener derechos? ¿Matar un robot o separarlo de sus seres queridos constituye un crimen?

Mientras avanza la historia, queda claro que estos robots son reprogramables, pero conservan en su núcleo una serie de características que se resiste a cambiar. También mantienen profundos lazos afectivos con otros androides. El ejemplo más claro es Maeve y su hija, y también Dolores y su padre, Peter Abernathy.

En el fondo, Westworld es un estudio sobre la naturaleza abusiva de los seres humanos. Por ejemplo, Delos es una enorme corporación que prioriza sus intereses económicos por encima de la seguridad de las personas en el parque.

La música

Hay que hacer una mención especial a la banda sonora de Ramin Djawadi, el mismo compositor de la música de Juego de Tronos. Además de haber compuesto un tema musical memorable 🔗 para el intro del programa, utilizó varias versiones en pianola de canciones de rock populares como:

A Forest, de The Cure 🔗
No Surprises, de Radiohead 🔗
Black Hole Sun, de Soundgarden 🔗
Back To Black, de Amy Winehouse 🔗
Paint It Black, de The Rolling Stones 🔗
Seven Nation Army, de The White Stripes 🔗
Heart Shaped Box, de Nirvana 🔗

Esto sirve para dos propósitos: por un lado, genera una contradicción entre la ambientación de época y la melodía moderna que le recuerda al televidente que Westworld (el parque) es una puesta en escena dentro de otra puesta en escena, Westworld (la serie). También es una sutil referencia al concepto de copia, mezcla y remezcla de propiedad intelectual, que es un tema recurrente en la serie.

Es muy ‘meta’

Westwold habla del oficio de contar historias, crear personajes y entretener al público, en clara referencia al trabajo de quienes escriben guiones para películas y series de ficción (como Westworld), y de las compañías que financian este tipo de proyectos creativos (como HBO).

Por ejemplo, en el capítulo 2X05 titulado Akane No Mai, un grupo de personajes visita otro parque de la compañía Delos llamado Shogun World, ambientado en el período Edo de Japón feudal. Los anfitriones que escaparon de Westworld se dan cuenta que en este mundo los personajes son copias exactas de ellos, pero japoneses.

Casi que cada detalle del capítulo habla de la copia y la remezcla en el oficio de contar historias, como el cine y la TV. Una historia de ciencia ficción copiada de un western copiado de una de samuráis. Guiño a George Lucas, Steve McQueen y Akira Kurosawa.

Kiksuya

Sin duda, el mejor episodio de la serie hasta el momento es Kiksuya (2×08), que se centra en un personaje que hasta ahora era secundario, Akecheta, el líder de la Nación Fantasma, y retrata su viaje al interior del “laberinto”.

Conmovedor y magistral, este capítulo da cuenta del sufrimiento que experimenta un anfitrión al entender que no tiene control sobre su destino, que su historia, su familia y hasta su vida son efímeras, pero sus sentimientos son muy reales.

Kiksuya es un ejemplo de lo que en la TV estadounidense llaman “bottle episode” (episodio botella), porque la serie se toma un descanso de las líneas narrativas principales para enfocarse en un personaje o situación específica que revela piezas cruciales del rompecabezas. Me recuerda a capítulos memorables de otras series como Lost 6×09 “Ab Eterno” y Better Call Saul 1×06 “Five-O”.

Pero esta serie también tiene sus detractores. Hay quienes la critican por confusa y por no enfocarse en una línea narrativa definida (sobre todo en la primera temporada), también la consideran pretenciosa por hacer uso excesivo de diálogos filosóficos para darle profundidad a la trama.

Sin embargo, Westworld demostró en su segunda temporada que es mucho más que una premisa interesante, que es una digna sucesora de grandes series como Lost y Game Of Thrones, y no se me haría extraño que gane un par de premios en los Emmy de este año.

Como era de esperarse, el final de la segunda temporada fue ambiguo e inquietante. HBO ya anunció que la serie tendrá tercera temporada, pero tendremos que esperar hasta 2020 para verla, lo cual está muy bien porque lo bueno se hace esperar y si la dupla Joy/Nolan necesitan 2 años para deleitarnos de nuevo con una temporada tan cautivante como esta, que se tomen su tiempo.

Jazid Contreras

Tengo los ojos cuadrados de ver televisión desde que tengo uso de razón. Periodista, pacifista, entusiasta de la tecnología y, sobre todo, ávido consumidor de historias. jazid@outlook.com

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