Wild Wild Country, la serie documental del año

Wild Wild Country, la serie documental del año

Este thriller político es tan o más intrigante que la ficción y acaba de ganar el Emmy a mejor serie documental del año.

Wild Wild Country relata en 6 capítulos la llegada a Estados Unidos del movimiento Rajneesh, una religión “new age” liderada por un gurú y escritor llamado Osho.

Netflix se anotó un nuevo éxito en su ya destacada sección documental con este vertiginoso relato que sigue los pasos de producciones aclamadas como Making a Murderer y The Keepers, que han generado apasionadas conversaciones en redes sociales y un impacto notable en la cultura popular.

Traiciones, orgías y hasta atentados terroristas hacen parte de esta historia sobre cómo la avaricia corrompe hasta las almas más iluminadas.

Dónde verla: Netflix 🔗

¿De qué se trata?

La serie comienza con la descripción de Bhagwan Shree Rajneesh (hoy conocido como Osho), un profesor de filosofía y orador de la India con un carisma extraordinario, quien se convirtió en el líder de una religión cuyo templo principal quedaba en la ciudad de Puna, a donde migraban miles de personas de todo el mundo, especialmente, desde Europa y Norteamérica.

Estas personas, cansadas de sus trabajos en el mundo occidental capitalista, viajaban hasta Puna para escuchar los discursos inspiradores de Bhagwan y para participar de rituales como la meditación dinámica, una terapia inventada por él que captó la atención de la prensa internacional porque quienes la practican entran en una especie de euforia colectiva.

El templo de Puna se quedó pequeño para la enorme cantidad de fieles que el movimiento Rajneesh estaba reclutando, entonces el líder y su mano derecha, Ma Anand Sheela, decidieron buscar un lugar en el mundo donde pudieran fundar una ciudad propia.

Fue así como el movimiento, que ya funcionaba como una enorme corporación con grandes ganancias económicas y un ejército de seguidores altamente calificados en áreas como arquitectura, medicina y derecho, fundó en 1980 una ciudad conocida como Rajneeshpuram en un terreno que compraron en Oregon, Estados Unidos.

Sheela, una mujer con dotes de líder y grandes ambiciones, gobernaba la ciudad con mano firme, mientras Osho se convertía paulatinamente en una figura mítica que mantenía un voto de silencio y hacía pomposas apariciones en su caravana de autos Rolls Royce.

A los habitantes de Antelope, el pueblo más cercano, no les cayó muy bien la idea de convivir con gente extraña que vestía de rojo y, según contaban los rumores, practicaban el amor libre entre otras actividades poco cristianas.

La tensión entre los Rajneesh y sus vecinos llegó a su punto de ebullición cuando el movimiento comenzó a mostrar aspiraciones políticas. Una serie de gestos hostiles entre ambos bandos pasó a convertirse en una disputa violenta.

Además, el movimiento alcanzó tal tamaño y notoriedad que las divisiones internas no demoraron en formarse y lo que siguió fue una montaña rusa llena de intrigas, envenenamientos colectivos y hasta intentos de asesinato.

¿Por qué hay que verla?

La gran inversión que Netflix ha hecho en el género documental demuestra que los relatos de la vida real pueden ser tan o más cautivantes que la ficción. El truco está en encontrar las historias adecuadas y contarlas con una estructura creativa y entretenida, siguiendo su ya conocida fórmula de series “maratoneables”.

Wild Wild Country logra enganchar al espectador desde el primer capítulo utilizando los testimonios de los mismos protagonistas de la historia, en especial de Sheela, quien se convierte en el personaje más interesante de la historia. También hablan en el documental personas que ocuparon altos cargos dentro del movimiento Rajneesh, así como habitantes de Antelope y autoridades de Oregon.

Otro punto a favor es la excelente selección de imágenes de archivo que ilustran perfectamente lo que describen los entrevistados. Sorprende ver todo el contenido de medios noticiosos que recopilaron los creadores de la serie. En su momento, los Rajneesh generaron una tormenta mediática, pero hoy en día muy poca gente los conoce.

Los que sí perduran son los libros de Osho que por varias décadas se han vendido como pan caliente en todo el mundo y han generado ganancias millonarias para la corporación Rajneesh.

Wild Wild Country es una combinación afortunada de suerte y talento narrativo que explora problemáticas tan relevantes hoy en día como cuando ocurrieron los hechos: el miedo a lo desconocido, la xenofobia y la intolerancia como herramienta de poder.

También habla de las carencias espirituales que muchas personas tienen y que las llevan a cometer actos atroces en nombre de un líder o una comunidad que les abrió las puertas.

Pero sobre todo, esta serie habla de eternos defectos (o pecados capitales) como la envidia, la soberbia y la avaricia que hacen parte integral de la naturaleza humana. Cuando hay poder (y dinero) en juego, no hay discurso espiritual que detenga a las personas de querer tomarlo, por las buenas o por las malas.

[Alerta de spoiler]

A partir de aquí se describen puntos claves del desenlace de Wild Wild Country.

El movimiento todavía existe y es administrado por algunos personajes que son mencionados en la serie, pero no dieron entrevistas. Esto quiere decir que la historia está contada por los “perdedores” de esa guerra al interior del movimiento.

Me intriga saber qué ha pasado con “la gente de Hollywood”, en especial con el médico George Meredith, también conocido como Swami Devaraj, a quien Sheela acusa de haber drogado a Osho para manipularlo hasta el día de su muerte.

La pregunta más inquietante que está implícita en el capítulo final es “¿quién mató a Osho?”. La premisa perfecta para una segunda temporada.

¿Vieron esta serie? ¿Cómo les pareció? ¡Comenten y compartan!

Jazid Contreras

Tengo los ojos cuadrados de ver televisión desde que tengo uso de razón. Periodista, pacifista, entusiasta de la tecnología y, sobre todo, ávido consumidor de historias. jazid@outlook.com